GEOSFERA
Para representar el interior de la Tierra se utilizan dos modelos de distribución en capas, el geoquímico y el dinámico, en función de la fluidez o rigidez de los materiales. Las zonas de separación constituyen las discontinuidades sísmicas:
1º-> Corteza: capa muy delgada, de 30-70 km de profundidad en los continentes y entre 5-10 km en los fondos oceánicos mas densa que la continental.
2º-> Manto: separado de la corteza por la discontinuidad de Mohorovicic. Llega hasta los 2900 km de profundidad.
3º-> El Núcleo: separado del manto por la discontinuidad de Gutenberg. Su Tº oscila entre 4000-5000º C y se pueden distinguir dos zonas separadas entre sí por la discontinuidad de Wiechert:
3.1º-> Núcleo externo: desde los 2900 hasta los 5155 km de profundidad, formado por hierro y níquel, en estado liquido.
3.2º-> Núcleo interno: desde los 5155 hasta los 6370 km, formado también por hierro y níquel, pero en estado solido.
DINÁMICA ATMOSFÉRICA
La inclinación del eje de rotación terrestre de 23,45º, y su forma esférica achatada por los polos, provoca que la energía procedente del Sol no llegue uniformemente a todos los lugares de la Tierra. Las estaciones y la diferente duración del día surge al variar la distancia de cada hemisferio al Sol, según va rotando la Tierra en el movimiento de traslación al rededor del astro.
Esto da lugar a que una zona del planeta reciban más luz y calor que otras. La Tierra funciona como un todo, equilibrando las ganancias con las pérdidas de energía solar. Las regiones ecuatoriales reciben más calor del que pierden y los polos pierden más calor del que obtienen. Para equilibrar estos balances de energía existe una transferencia de calor continua desde el ecuador a los polos, por medio de la circulación global atmosférica y oceánica.
Los movimientos verticales son desplazamientos de masas de aire, desde zonas próximas a la superficie a zonas altas de la atmósfera.




